Sin lugar a duda, Heidegger y Sartre, dos grandes filósofos que representan a la filosofía existencialista. Ésta filosofía da la pauta para pensar que es sumamente hermenéutica y dialéctica, pues, el modo de existencia no es estático, sino que es un constante devenir: “Todo fluye” (Heráclito), pero, es un permanente llegar a ser. De pronto, este ser, planteado por los existencialistas, es un ser-ahí, en el tiempo y en el espacio.
El siguiente es un acercamiento descriptivo de algunos temas relevantes desde la postura de dos grandes filósofos de la historicidad.
HEIDEGGER
El Ser y el Ente: La noción de Ser en el texto de “Ser y Tiempo”, es el concepto más universal y vacío que puede hallarse, pero también es el concepto supuestamente más comprensible. De igual forma, Heidegger afirmó que, “el ser de los entes no es el mismo un ente”, queriendo decir con ello que la metafísica tradicional desde Aristóteles se ha ocupado únicamente del ente, dejando en el olvido la pregunta verdadera de la metafísica, la pregunta por el ser. En consecuencia, la entidad de una verdadera metafísica suponía reconocer la diferencia ontología entre el ser y los entes. En este caso, el Dasein (como lo comprende Heidegger, “ser el ahí”, se refiere al ser humano, en tanto que el ser humano está abierto a sí mismo, al mundo y a los demás seres humanos) . Con esta categoría se puede afirmar que el Dasein (como el ser puesto, arrojado por si misma en el espacio y tiempo) no es un ente derivado, como suelen ser las cosas, por lo tanto, son las cosas que necesitan de su existencia. Lo que Heidegger afirma es que la existencia en su totalidad comprenden lo Óntico y lo ontológico. En este sentido, lo Óntico tiene la característica de la “presencialidad” y lo ontológico tiene la característica de la “alteridad”, es decir; que es trascendental y posibilidad. Por lo tanto, el Dasein ocupa el plano ontológico más profundo, es la raíz de todo ente y contiene, en sí misma, la seguridad de su existencia, le importa y quiere ser.
El Ser-ahí: Para Heidegger, el hombre posee preeminencia ontológica respecto de los demás entes, por el hecho de poder interrogarse acerca del sentido del ser. Por eso la pregunta sobre el ser y su sentido debía ser planteada desde un análisis fenomenológico de la existencia humana. El ser del hombre consiste fundamentalmente en existir, o, en otros términos, su esencia es existir. Dado que es imposible dar una definición esencial del ser humano concreto, es preciso elegir un término que pudiera designar al ente humano que pusiera de relieve este hecho. Tal término es el Dasein o ser-ahí, porque según Heidegger, “es un término que expresa puramente el ser”. El Dasein tiene un modo de existencia en el que existe antes de ser algo determinado. La preeminencia óptica del ser humano consiste en que no es un ente entre los entes, sino una pura tendencia a ser, o una posibilidad de ser él mismo o no serlo.
El Ser-en-el-mundo: El ser-ahí es esencialmente “ser-en-el-mundo”. El reconocimiento de su mundanidad es la primera característica ontológica que dicho ser posee. Los objetos que se presentan ante el ser-ahí no son objetos de teorización o contemplación, sino cosas útiles para las posibilidades de ser del ser-ahí. El ser de los objetos es su disponibilidad, su simple estar a mano. Desde esta perspectiva, sujeto y objeto están profundamente superpuestos, y sólo es tras una mirada reflexiva posterior que aparecerán como dos realidades distintas. El ser-en-el-mundo-con es una segunda característica del ser-ahí, pues con las cosas útiles aparecen otros posibles usuarios que quieren realizar unas mismas posibilidades en el mundo. El estar-en-el-mundo del ser-ahí se define como cuidado si es en relación con otros ser-ahí, y se define como preocupación sólo si se relaciona con los objetos útiles. El Ser en-sí: El ser en-sí, es decir, los objetos que trascienden la conciencia, no es, en definitiva, la conciencia misma. La conciencia, al ser pura intencionalidad, es en sí misma un vacío, una pura nada, mientras que el ser en-sí es la realidad que yacía fuera de la conciencia. En este sentido, si la vida humana no tiene razón de ser, nada tiene una razón de ser.
SARTRE
El ser en-sí es pura materialidad, acabada e idéntica, es decir, pura opacidad sin sentido, la conciencia es aquello que, por el contrario, facilita su sentido aniquilando su ser en-sí.
El Ser para-si: La conciencia es lo que le da sentido a las cosas. Cada cosa encuentra su sentido de ser, no en ella misma, sino en tanto que es algo para una conciencia. La conciencia, a través de la intencionalidad, es la única que le puede conferir sentido a cada cosa del mundo. Para ello necesita aniquilar el ser en-sí, ese ser cerrado sobre sí mismo. Cada objeto es para la conciencia, en tanto la conciencia niega su ser en sí. Gracias a esta actividad aniquiladora del ser en-sí es que logra surgir y constituirse la conciencia. Antes de dicha actividad la conciencia no podía, como tal, existir. Aquí se comprende el ser para-si como transparencia, ser consciente de, era, como tal, ser para-sí.
El en-sí-para-sí: Sartre describió al hombre como “fundamentalmente el deseo de ser”, es decir, de aspirar a tener una esencia plena, a poseer un ser en-sí, pero sin nunca alcanzarlo totalmente. Lo que desea el hombre es ser un en-sí-para-sí, esto es, paradójicamente ser una especie de vacío plena o una especie de libertad que no esté sujeta a nada, en definitiva, lo que el hombre desea es ser su propio fundamento de existencia, ser causa de sí mismo, es decir, ser Dios.
lunes, 9 de marzo de 2009
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2 comentarios:
1. Re: "lo Óntico tiene la característica de la “presencialidad” y lo ontológico tiene la característica de la “alteridad”, es decir; que es trascendental y posibilidad": ¿Por qué lo óntico se refiere al presente, y en qué sentido? ¿Y por qué lo ontológico es alteridad, comprendida como transcendencia y posibilidad? Todo esto es muy denso en ideas y presuposiciones, por lo que corre el riesgo de ser confuso...
2. Re: "el Dasein ocupa el plano ontológico más profundo, es la raíz de todo ente y contiene, en sí misma, la seguridad de su existencia, le importa y quiere ser": ¿En qué sentido es el existir "raíz" de todo ente? Seguro que no es causa de los demás entes, pero ¿entonces qué? Nótese y evítese los problemas de concordancia y redacción, que dificultan aún más la comprensión de las ideas ya de por sí difíciles de Hd.
3. Para ser más precisos, la preeminencia ontológica del existir no radica tanto en el hecho de "poder interrogarse acerca del sentido del ser" sino, por decir así, en ser tal interrogación, en llevarla digamos inscrita en su constitución misma...
4. Re: "preeminencia óptica": ojo con los teclazos o la corrección automática de Word...
5. Re: "ser-en-el-mundo-con es una segunda característica del ser-ahí, pues con las cosas útiles aparecen otros posibles usuarios que quieren realizar unas mismas posibilidades en el mundo": ¿Por qué 2ª característica, cuál es la primera? No es tampoco característica en el sentido clásico de algo posterior o contigente con relación a lo sustancial... Recuérdese también que el quid acá es el a priori... ¿Relación de ser en un mundo y los útiles?
6. "El estar-en-el-mundo del ser-ahí se define como cuidado si es en relación con otros ser-ahí, y se define como preocupación sólo si se relaciona con los objetos útiles": Depende cómo se traduzca, pero igual que quede claro que la relación con otros está marcada por cuidado o preocupación por ellos; y la que se tiene con los útiles, por la ocupación --es decir, no nos preocupamos por ellos sino los utilizamos en nuestras ocupaciones.
1.1 Re: Por qué lo óntico se refiere al presente, y en qué sentido? ¿Y por qué lo ontológico es alteridad, comprendida como transcendencia y posibilidad? Todo esto es muy denso en ideas y presuposiciones, por lo que corre el riesgo de ser confuso...
Respuesta:
Pues, bien. No exactamente el “presente” como tiempo, más bien como presencia, es decir: Heidegger se refiere precisamente al estado del ser, en cuanto ser, como algo objetual. Que se evidencia.
En cuanto a lo ontológico. Necesariamente pensado como este estado del paso del no-ser al SER. En este sentido es comprendido como su posibilidad de…Ser. Trascendental.
2. Re: "el Dasein ocupa el plano ontológico más profundo, es la raíz de todo ente y contiene, en sí misma, la seguridad de su existencia, le importa y quiere ser": ¿En qué sentido es el existir "raíz" de todo ente? Seguro que no es causa de los demás entes, pero ¿entonces qué? Nótese y evítese los problemas de concordancia y redacción, que dificultan aún más la comprensión de las ideas ya de por sí difíciles de Hd.
Respuesta:
En el sentido que el DASEIN (según la traducción de Rivera, SER-EL-AHÌ), es decir, tiene su propia Existencia como SER. Raíz, comprendido como lo inmanente. Si, es verdad que no es causa de los demás entes. Pero, si es El-SER, que provoca, es decir, que pasa de un plano de ser a no-ser para otro plano para SER, es una hermenéutica.
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