La tesis de que vivimos un proceso gradual de la muerte y que es precisamente que dejamos de morir cuando se dice comunmente que hemos muerto, coincide perfectamente con la idea de San Francisco de Asís, cuando dice que la muerte es un fenómeno existencial. No estoy de acuerdo cuando se dice que la muerte es una pérdida que experimentan los que se quedan, precisamente porque no experimentamos en sentido propio, el morir de otros.
También se dice que nadie puede tomarle a otro su morir. Esto es seguro desde la tesis que sostiene, pues cada uno representa su propio proceso mortal íntimo de su Dasein y de ahí que el morir solo ocurre en cada Dasein por sí mismo.
De las tres tesis acerca de la muerte, la muerte forma parte del estar en el mundo y por ello se dice que la muerte es la posibilidad más propia e insuperable del Dasein o Ser-ahí. Se dice que nadie quiere morir, pero en realidad todos estamos muriendo. El vehículo de la muerte, diría yo, es el Dasein.
Disiento cuando se dice que: "el Dasein que soy yo mismo, de cara a la muerte esta en una constante amenaza que brota de su mismo ahí". Creo que en realidad el Dasein recorre la muerte y que la amenaza constante en realidad no es otra cosa que la posibilidad de que tal recorrido llegue a su final y con ello se termine lo que en realidad es también, entre otras cosas un proceso mortal. Por tal razón no es totalmente coherente decir que el Dasein ya está siempre arrojado a su muerte. En realidad es más evidente que está arrojado en muerte.
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